Camino Inca


CAMINO INCA por Faride Altamirano

Los incas hicieron caminos que integraban su imperio a lo largo y ancho.

El camino más importante era el Cápac Ñan o camino real, con una longitud de 5,200 kilómetros. Iniciando en Quito (Ecuador), pasaba por Cusco y terminaba en lo que hoy es Tucumán, Argentina; atravesaba montañas y sierras, con alturas de más de 5,000 metros.

El famoso Camino del Inca que une el valle sagrado de Cuzco con Machu Picchu, es sólo una parte mínima (42kms) de la gigantesca red de caminos incas.

Durante todo el año (menos en febrero pues se cierra por mantenimiento), miles de viajeros de todas partes del planeta emprenden el recorrido del Camino Inca desde el Cusco para acceder a la verde sierra peruana, y a los milenarios misterios que aún encierran las piedras de Machu Picchu. A lo largo del camino se encuentran los restos de distintas fortificaciones en relativo buen estado, que dominan visualmente todo el panorama.

El recorrido se inicia en la localidad de Ccorihuayrachina a la altura del kilómetro 82 de la vía férrea Cusco-Machupicchu. Durante el recorrido del camino Inca se atraviesa una impresionante rango altitudinal, con climas y ecosistemas tan variados como la altiplanicie alto andina y los bosques de neblina, se deben superar dos pasos a gran altura (el mayor de ellos, warmihuañusca, de 4.200 metros de altitud, también conocido como “Paso de la Mujer Muerta”) y termina con el ingreso a Machu Picchu a través del Inti Punku o “puerta del sol”.

Durante la caminata, el clima tiende a ser seco en los dos primeros días y húmedo en el tercero y cuarto. Las noches por el contrario son diferentes, los dos primeros campamentos suelen ser fríos, mientras el tercero presenta un clima más bien templado.

Descripciones de Camino Inca hay millones, lo que les voy a contar a continuación es “la experiencia”.


Día 01

Salimos muy temprano en movilidad privada, cruzando el valle sagrado hasta llegar a Ollantaytambo. El movimiento comercial a esa hora es tremendo, camiones llenos de productos llegando desde Quillabamba hacen difícil el acceso.

Nos detuvimos aquí para adquirir las últimas provisiones.

Si olvidaste los bastones de caminata (walking poles)  es aquí donde los puedes encontrar, a 35 soles cada uno, si perdiste los protectores de goma para las puntas de metal de tus bastones, aquí también puedes adquirirlos (a 16 soles el par).

Debes tener en cuenta que esta prohibido ingresar al camino inca sin estos protectores ya que al usar los bastones sin ellos, se daña el camino. Cabe resaltar que está prohibido ingresar a Machupicchu con bastones de caminata, así tengan la goma de seguridad.

Si crees que los bastones serán un estorbo en vez de una ayuda te equivocas, ahorras el 30% de energía usándolos y te dan mucha seguridad, sobre todo en las pendientes pronunciadas.

Continuamos nuestro camino pasando por tierras de cultivo por una carretera paralela a las vías del tren. Llegamos a Piscacucho en el kilometro 82. Aquí hay un puesto de control para pasajeros y otro para porteadores.

Realmente son muy cuidadosos en que la información que figura en sus listas sea la misma de tus documentos, de lo contrario, no ingresas.

Tan sólo un puente colgante separa el mundo real del maravilloso y subreal territorio que estamos a punto de explorar.

Y así comenzamos el difícil ascenso por éste camino lleno de obstáculos.

Las primeras horas se hacen pesadas, parecemos una hilera de hormigas caminando hacia un mismo punto, gente de todas las nacionalidades y con equipo sofisticadísimo se abren paso como si quisieran llegar primero a algún lugar.

Aun hay pequeñas casitas, todas tienen algo que ofrecer, golosinas, agua, snacks o por último, alquilar el baño.

Las horas pasan, el sol es mas fuerte y los grupos ya tomaron distancia, caminar se hace mas tranquilo.

Este primer día la caminata no es muy fuerte, dura aproximadamente 4 a 5 horas dependiendo de dónde se acampe ese día o de cuán rápido o despacio uno camine. Durante este primer día, los primeros restos arqueológicos que se aprecian son los de Llactapata o Patallacta; el sendero por el que uno circula se interna por una pequeña quebrada, no hay mucha pendiente y la caminata es agradable.

Continuamos el camino. Ya en Huallabamba, nos preparamos para pasar la primera noche.

Día 02

Despertamos entre niebla, con un aire fresco pero no helado, muy puro.

Eran ya las 7:00 am. y estábamos con las mochilas listas para empezar el día. Hoy señores, tendríamos que cruzar 3 abras, la más alta de 4,200 msn.m.

Estábamos listos para el reto!

La primera parte del camino cruza un pequeño bosque de queñuales y se transita por un empedrado en muy buen estado de conservación. Pasamos por el campamento de Llulluchapampa, conforme avanzamos podemos ver a lo lejos el abra de Wuarmiwañusca (Mujer muerta) a 4200 msnm, el punto más alto de todo el recorrido. Llegar al abra nos tomó 4 agotadoras horas, no por lo largo del camino, sino porque casi todo el trayecto va en subida.

Llegar a la cima era toda una fiesta! Recibías palabras de aliento en todos los idiomas para que sigas adelante…. Una pequeña carrera faltando 5 minutos me coronó como ganadora! Llegué! Con los pulmones en la mano por haber corrido a 4,200 metros, pero feliz por sentir que tocaba el cielo.

El descanso en este abra se hizo largo, el paisaje era maravilloso, además, debíamos de alentar a los que estaban por llegar.

Después del merecido descanso de algunos minutos, iniciamos el descenso hacia el valle de Pacaymayo, el camino es angosto por partes y con algunos escalones de regular tamaño, por lo que hay que ir con cuidado.

Las rodillas son las que más sufren pero para eso tenemos a nuestros súper “walking poles” para amortiguar cada paso.

Llegamos a Pacaymayo, el campamento ya estaba armado y la comida caliente. Estamos listos para pasar una estrellada noche.

Día 03

Con mucha energía empezamos el que para mí es el día más bonito de todo el Camino Inca, entramos al bosque nuboso, el clima, la humedad, el olor a tierra mojada hacen inolvidable cada paso.

Desde Pacaymayo, luego de una subida en zigzag llegamos a las ruinas circulares de Runkurakay, un lugar estratégico donde los mensajeros (chaskis) paraban por comida, para descansar y reabastecerse de agua para poder continuar con su viaje.

El camino sigue hacia arriba hasta el segundo abra también llamada Runkurakay.

Aquí viene lo bueno, una bajada bastante empinada por un camino inca muy bien conservado, un clima fresco-mentolado y una niebla medio tétrica que no te deja ver que más sigue. La vegetación se hace desde este punto mucho más variada.

Yo empecinada en encontrar alguna Wakanki (un tipo de orquídea cuyo nombre traducido al español significa “Lloraras”). Por cierto, la Wakanki es la orquídea emblemática de Machupicchu.

Poco a poco llegamos a las ruinas de Sayacmarca (3,620 msnm), desde aquí todo cambia, entramos a selva y continuamos por un camino muy fácil hacia Phuyupatamarca (traducido al español, pueblo en las alturas rodeado de nubes)…. El camino, con algunas bajadas y con no tanta subida se hace lindo, fresco y mítico. Pasamos por “El Tunel” cavidad natural producida por la erosión del viento y la lluvia y adaptada como tal por los Incas.

Pasamos por estrechos caminos sobre abismos hasta llegar a Phuyupatamarca, un centro ceremonial (3650m), aquí almorzamos entre nubes.

En éste lugar hay señal de celular, así que todos sacamos estos benditos aparatos necesarios para, por 3 minutos, regresar al mundo real. Bajando por el camino podemos ver el Valle y el rio Urubamba, que en este punto cambia de nombre a Vilcanota.

Bajamos rápidamente por un camino lleno de orquídeas, todos los tipos, colores y formas hasta llegar a Winaywayna, ultimo campamento.

Aquí existe un albergue, muy básico pero es el primer contacto con la civilización. Aquí puedes alquilar duchas de agua caliente, al razonable precio de 5 minutos por 5 soles.

Esta noche se hace muy larga pues todos están celebrando en el albergue, música, cerveza y el sentimiento de haberlo logrado.

Día 04

Este día no hay apuro, nos quedamos más de lo normal disfrutando de las ruinas de Winaywayna debajo de una tímida llovizna. Después que todos los grupos dejan el campamento, nosotros estamos listos para salir, hoy caminaremos solo 1 hora.

Por un camino angosto lleno de orquídeas llegamos a unas escaleras de piedra muy empinadas que nos llevan al Intipunku o Puerta del Sol.

LLEGAMOS!!!

Nunca había visto Machupicchu desde este ángulo, imponente, grandioso y gratificante.

La Experiencia Amazónica-Viajando como un Rolling Stone!


Inkaterra Reserva Amazónica

Viajera: Cristina Bustamante

Marketing manager en Metropolitan Touring Peru

La Selva Amazónica es para mí es uno de los lugares más asombrosos y mágicos que he podido visitar en el Perú; y es que una vez que la visitas, te atrapa el calor de su gente, los sabores exóticos de su comida, y sobre todo los brillantes colores de sus paisajes; lo que hace que solo quieras volver una y otra vez.

En esta oportunidad decidí ir a Puerto Maldonado; hogar de una de las reservas naturales más importantes del mundo gracias a su gran biodiversidad, la Reserva de Tampobata, donde está ubicada Inkaterra Reserva Amazónica. Recientemente este eco-lodge a recibido al famoso músico Mick Jagger, por lo que podríamos decir que visitar la selva del Perú es viajar como un Rolling Stone!

Día 1

Salimos de Lima a las 5.20 en un vuelo de 2h 45 min a Puerto Maldonado, con escala en Cusco. A mi llegada nos esperaban los representantes de Inkaterra, quienes  nos trasladaron hacia la Casa de las Mariposas donde nos recibieron con un fresco jugo de maracuyá antes de hacer el check in. Luego, tuvimos tiempo de visitar el mariposario y ver toda clase de mariposas revoloteando a nuestro alrededor.

Después de un viaje de 10 minutos llegamos al Puerto Jetty para realizar un viaje en bote de 45 minutos hacia el albergue, donde el personal nos recibe nuevamente con una bebida helada; y nos dirigen hacia nuestra cabaña.

La habitación era realmente hermosa, contaba con todas las comodidades y amenities de primera sin perder el toque local, y siempre cuidando los estándares ambientales.  Luego de refrescarnos, descansar y disfrutar del almuerzo, empezamos con las actividades….

Al ser primer día, decidimos hacer una caminata de reconocimiento por los alrededores del lodge. Aquí pudimos  conocer muchas de las plantas y árboles de la región, mientras el guía nos contaba el uso que les da la comunidad. Luego de la caminata; decidimos descansar un rato  en la zona de hamacas del albergue, con una vista impresionante, frente al río Madre de Dios.

Por la noche; nos embarcamos en una paseo más emocionante, una excursión por el río de noche. Preparados con nuestras linternas en mano; y cámaras de foto atentas, recorrimos los márgenes del río buscando búhos, ronsocos y caimanes. Nosotros no tuvimos tanta suerte ésta vez; y solo avistamos unos pequeños caimanes. Lo que si vimos con claridad fue el cielo totalmente iluminado con las estrellas del hemisferio Sur.

Al final del día, disfrutamos de la cena y nos dirigimos a descansar y disfrutar de la paz y tranquilidad de nuestra habitación.

Día 2

Nos levantamos muy temprano a disfrutar de un delicioso y energizarte desayuno; para luego  dirigirnos nuevamente al bote que nos llevaría hacia la Reserva Nacional Tambopata. El viaje de 30 minutos nos permite tomar muy buenas fotos del paisaje. Al llegar, realizamos una caminata de hora y media por la selva, donde logramos ver loros, guacamayos, mariposas entre otros hasta llegar al Lago Sandoval.

Desde aquí tomamos una canoa y rodeamos el hermoso lago, observando aves como el shanshos y garzas, monos aulladores, y hasta un caimán en el centro del lago! El paseo dura alrededor de hora y media bajo el sol; por lo que es recomendable llevar bastante agua y utilizar mucho protector solar.

Regresamos al albergue para refrescarnos y disfrutar del almuerzo.

Por la tarde, elegimos visitar el canopy; un sistema de puentes colgantes a más de 28 metros de altura! Caminamos sobre las copas de los árboles, disfrutando del aire fresco y las maravillosas vistas. Esta actividad no es recomendable para quienes temen a las alturas, ya que los puentes se balancean de una lado a otro mientras uno camina. Desde aquí logramos ver a la tucaneta y algunos monos que saltan tímidos de árbol en árbol ante nuestra presencia. Luego de sacar unas buenas fotos, volvemos al lodge.

En nuestra última noche en el albergue, decidimos relajar y solo disfrutar de una exquisita cena y de las bebidas amazónicas preparadas por el barman, donde conversamos con una familia que también se hospedaba en el lodge. Los niños estaban admirados con la cantidad de insectos y animales que vieron en sus excursiones.

Día 3

Llegó el día de despedirnos de Inkaterra Reserva Amazónica. Antes de partir, nos embarcamos en una última excursión a la quebrada Gamitana. En ésta oportunidad, compartimos la excursión con un grupo de simpáticos españoles, con quién compartimos bromas y experiencias del viaje. Luego de caminar por aproximadamente 1 hora por una chacra modelo, donde vemos monos; plantas, frutos, etc, llegamos al punto donde debíamos elegir si íbamos en una sola canoa, acompañados por el guía, o si nos aventurábamos a remar solos…y decidimos claro ir por un poco de aventura! A pesar de que el agua estaba tranquila y el nivel no estaba muy alto, mantener la canoa derecha fue más difícil de lo pensado, quedándonos encallados en más de una oportunidad. Sin embargo, valió totalmente la pena, fue una experiencia única.

Para terminar, regresamos en bote al albergue; a refrescarnos, recoger nuestros últimos bolsos y trasladarnos de regreso a la civilización.

Con mucha pena, pero con la felicidad de haber estado en una de las zonas naturales más preciadas e importantes del mundo, regresamos a la selva de cemento, a la ciudad de Lima; pero con muchos lindos recuerdos y maravillosas fotografías de éste mágico viaje!

The Amazon Experience-Travelling like a Rolling Stone!


Inkaterra Reserva Amazónica

Traveler: Cristina Bustamante

Marketing manager at Metropolitan Touring Peru

The Amazon Rainforest is for me one of the most amazing and magic places I have visited in Peru; since once you visit it, the warmth of its people, the exotic flavors of its food and the brightly colors of its landscapes catches you, making you want to go there over and over again.

On this opportunity I decided to travel to Puerto Maldonado, home to one of the most important natural areas in the whole world because of its huge bio diversity, the Tambopata Reserve, where Inkaterra Reserva Amazónica is located. This ecolodge has recently hosted the famous musician Mick Jagger! So now I might say that visiting the Peruvian Rainforest is travelling like a Rolling Stone!

Day 1

We departed from Lima at 5.30 in the morning on a 2.45 min flight towards Puerto Maldonado, with a stop in Cusco. Upon arrival, staff from Inkaterra was waiting to transfer us to the Butterfly’s House, just a few minutes away from the airport, where we received a fresh passion fruit juice before we checked in.

Then, we had some time to visit the butterfly’s house and see all types of butterflies spinning around us.

After a 10 minutes-drive we got to Jetty’s Port to start our journey going dip into the rainforest. We went on a 45 min. boat trip towards the lodge, where once again we were received with a fresh made drink, and directed to our room.

The room was certainly beautiful; it was comfortable and has first class amenities without losing the local touch, and always caring about the ecological standards.

After we freshened up, rested a little, and enjoyed a delicious lunch, we began with the activities.

Since this was our first day here, we decided to make a recognition walk around the lodge, where we got to know lots of plants and trees from the region, while our guide told us about how the local communities use this plants.  After the short walk, we decided to enjoy of the impressive view from the hammocks area, facing the Madre de Dios River.

At night, we embarked on a more exciting activity, an excursion along the river by night. Prepared with our flashlights and the cameras ready to take pictures, we went through the river searching for owls, capybaras and alligators. We didn’t have much luck this time, we only got to see a few small alligators. What we got to see clearly was the sky fully illuminated with twinkling stars from the southern hemisphere.

At the end of the day we had dinner and went to rest and enjoy the peace and tranquility of our room.

Day 2

We woke up very early to enjoy a delicious and energetic breakfast beforegoing back to the boat that will transfer us to the Tambopata National Reserve. Once in the reserve, we had to make an hour and a half walk through the forest where we spotted some parrots, macaws, and butterflies amongst others, until we got to Sandoval Lake.

From here we go into a canoe and surround the beautiful lake, watching birds like the “shanshos” and herons; howling monkeys, and even a big caiman in the middle of the lake. This excursion lasts about 1 and half hours under the hot sun; so it is very important to bring lots of drinking water and sunscreen.

In the afternoon we did the Canopy Walk, a hanging bridges system of more than 28 meters high! We walked over the tops of the trees, enjoying the fresh air and the amazing views. This is not recommendable if you are afraid to heights, since the bridges swings  a lot while you walk. From here we saw a tucanet and some monkeys jumping shyly from tree to tree upon our presence. After taking some good pictures, we went back to the lodge.

On our last night at the lodge we decided to just enjoy an exquisite dinner, followed by some drinks served at the bar; where we got to talk to a family also staying at the lodge. The kids were thrilled with all the insects and animals they saw on their excursions. 

Day 3 

The last day on Inkaterra Reserva Amazónica has come. Before saying good bye to the jungle, we went on our last excursion to the Gamitana creek.

This time a friendly group of people from Spain joined us, with whom we share jokes and trip experiences. After walking about one hour through a model farm, where we saw monkeys, fruits, plants, etc, we got to a point where we had to decide between going all in one canoe driven by our guide, or to go on a separate canoe, paddling by ourselves. Of course, we decided to go for some adventure and go alone on one separate canoe. Even though the water level was not so high, keeping the canoe straight was more difficult than what we thought, leaving us stranded on more than one occasion. However, it was totally worth it, it was a unique experience.

At the end, we returned by boat to the lodge to get our bags and get back to the civilization.

Very sad for leaving, but with  great happiness of having visited one of the most precious natural areas in the world, we went back to the concrete jungle, the city of Lima, but with many good memories and wonderful pictures of this magical journey!